El arte de regalar
Regalar un
One-on-One
Un regalo que ella va a usar el día que más lo necesite: cuando le toque hablar y no sepa desde dónde.
Piensa en esa persona la próxima vez que tenga que levantarse a hablar delante de gente. Esto es para ese momento.
Se regala a alguien concreto y por un motivo concreto: tres encuentros a solas conmigo, con la agenda abierta para ella y con todo lo que se trabaje escrito a su nombre. Llega en una carta y la fecha la elige quien la recibe. A partir de ahí es cosa suya y mía.

Qué recibe
Tres encuentros
a solas
Dos horas cada uno, en Valencia o en videollamada. Trabajo con una persona cada vez, y la agenda del año es corta por un motivo aburrido: el dossier de cada una lo escribo yo, a mano y del principio al final, y eso ocupa semanas. Lo que ocurre dentro queda entre esa persona y yo.
Precio
900 €
Un pago. Incluye los tres encuentros, su dossier y quedarse conmigo para todo lo que le venga después.
Ver la ficha completaSu voz
Timbre, ritmo, volumen, pausas y respiración, revisados uno a uno con su voz delante. La corrijo en directo, de pie y hablando. Sale con la voz colocada y con criterio para colocarla ella sola el resto de su vida.
Su arquetipo
Cuál de los trece es el suyo: qué trae de serie, qué le pesa en una sala y cómo suena el día que se suelta.
Su dossier
Un documento confidencial escrito para esa persona y para nadie más, con su diagnóstico, sus correcciones y su plan. Se lo queda de por vida.
A mí, de por vida
Quien pasa por aquí se queda con mi número. La víspera de una entrevista, de un juicio o de un brindis me escribe y le contesto yo, sea el tercer mes o el décimo año. Su espacio privado queda abierto con todo su material dentro.
El resto del trabajo, cuerpo, mirada, estructura del mensaje y objetivos, está contado entero en la ficha del One-on-One.
El encargo
Cómo llega
hasta ella
Un regalo así se cocina despacio. Se piensa, se escribe, se entrega en su momento y se estrena cuando la persona esté lista.
Primero
Me hablas de esa persona
Quién es, cómo se le pone el cuerpo cuando le toca hablar y qué te gustaría que se llevara. Esta parte suele gustar más de lo que uno espera: es raro sentarse a pensar en alguien con tanto detalle.
Después
Preparo su carta
La escribo yo, con su nombre y con lo que le regalas dentro. Va en papel y cerrada, y te llega a ti, porque el momento de dársela te pertenece.
El día que tú elijas
Se la das
En una cena, en un cumpleaños o un martes cualquiera. La abre, lee su nombre y entiende lo que tiene delante. Esa cara es la mitad del regalo.
Cuando ella quiera
Empieza lo suyo
Me escribe el día que se sienta preparada y le abro agenda. Puede ser en octubre o dentro de dos años, la prisa la pone ella.
La carta
Dentro va su nombre, va lo que le regalas y va una sola instrucción: escribirme el día que quiera empezar.
La entregas tú. En la cena de Navidad, en un cumpleaños o un martes cualquiera.
A quién
A una sola
persona
Todo lo de dentro se hace a la medida de quien lo recibe, así que se elige a una y se elige despacio. Casi siempre, mientras se lee esta lista, aparece una cara.
Quien acaba de ascender
Ahora habla delante de quien antes le hablaba a él.
Quien se juega una ronda
Veinte minutos de pitch con una empresa dentro.
Un hijo que empieza
Le esperan tribunales, aulas y entrevistas, y ahí entra solo.
La persona que sostiene tu equipo
Vale más de lo que enseña y en la sala se le nota poco.
Tu madre, tu pareja, tu mejor amiga
Lleva media vida contándote que se pone roja y se le seca la boca.
Detalles
- ¿Tiene fecha límite?
- El regalo espera lo que haga falta. Hay quien lo estrena en primavera y quien lo guarda un año entero.
- ¿Se entera de lo que cuesta?
- El importe se queda entre tú y yo. Si te lo saca, ya es cosa tuya.
- ¿Dónde se hace?
- Valencia o videollamada. Lo elige quien lo recibe.
- ¿Cómo se paga?
- Por transferencia, cuando lo hayamos hablado tú y yo con calma.
- ¿Y si le encaja mejor otra cosa?
- Lo hablamos con ella y se cambia. Ajustamos la diferencia.
- ¿Lo puede regalar una empresa?
- Sí, con factura a nombre de la empresa.
Cuéntame a quién
Tómate el rato de contármelo, que esa parte también es del regalo. Te leo yo y te escribo para preparar su carta contigo.