Haz el test
← Volver al blog

17 de mayo de 2026 · Jade Tchey

Comunicar desde el ego o comunicar al servicio (mi conversación en Zero Xcuses)

Hubo un momento en el que comunicaba para que me aplaudieran.

Lo digo así, sin adornos. He sido la persona más egocéntrica del aula. Como la oratoria me venía de manera natural desde pequeña, daba por hecho que era mía, y la usaba para que mis ideas ganaran. No para que el otro ganara conmigo. Hace tres años me grababa en una formación y veía exactamente eso: hablaba bien y hablaba desde el autobeneficio. Me costó verlo. Me costó más cambiarlo.

De eso hablé con Marta en Zero Xcuses Podcast. De qué cambia cuando comunicas desde un sitio distinto.

Jade Tchey en Zero Xcuses Podcast

Ver entrevista completa en YouTube

Manipular, persuadir, convencer

Todos manipulamos en el día a día. Cuando te pones tu mejor camisa para una primera cita, cuando un niño llora un poco más fuerte para que le hagan caso, cuando preparas un correo importante eligiendo cada palabra. Manipular es usar las herramientas que tienes para influir en el entorno.

La diferencia entre manipular y estafar no está en la técnica. Está en la intención.

Si te capto la atención con un recurso disruptivo y luego te doy contenido vacío, soy una vendehumos. Si te capto la atención con el mismo recurso y después te doy algo que de verdad te sirve, he usado una herramienta creativa para hacerte un bien. En Orathorix llamamos a esta línea comunicación al servicio. No la oratoria al servicio de quien habla, sino al servicio de quien escucha.

El diálogo interno antes que cualquier técnica

Una de las preguntas que más me hace la gente es qué leer, qué curso hacer, qué libro empezar. Y siempre respondo lo mismo: empieza por dentro.

Si tu diálogo interno está sucio, lo que sale fuera también lo está.

Yo me he fustigado a mí misma muchísimos años con un mantra muy concreto: que la gente me acepte. Toda mi vida buscando aprobación. Y ese mantra interno se filtraba en mis charlas, en mis emails, en cómo cerraba una venta. Sigo trabajándolo, no está resuelto. Pero darse cuenta es el primer paso real.

Comunicar bien hacia fuera empieza por saber qué te cuentas hacia dentro. Lo otro son técnicas. Y las técnicas sin diálogo interno limpio se convierten en un personaje.

Las redes sociales como escaparate (y la trampa de la sobreexposición)

He vivido las dos versiones. La hiperpública, donde se sabía lo que comía, dónde lo comía, qué pensaba políticamente, cuáles eran mis sueños. Y la actual, donde solo expongo el trabajo. La vida privada se queda fuera.

Aprendí algo en el camino: dar voz a todo lo que sientes en redes no es necesariamente comunicar mejor. A veces es la forma más rápida de perder el centro.

Hay gente que admiro precisamente por esto. Isra Bravo, por ejemplo, escribe desde una sobriedad muy estudiada: tiene una historia que cuenta, la cuenta bien, y lo que no quiere contar no aparece. Esa contención también es oratoria.

El consejo que doy a la gente que empieza

Si tienes que defender una idea esta semana ante un jefe, un inversor, un comité o tu propia familia, prueba algo: cállate más.

Lanza tu propuesta o tu pregunta y luego sostén el silencio. Sin rellenar, sin disculparte, sin justificar. Tres segundos parecen una eternidad pero para quien escucha son la señal de que vas en serio. Quien domina el silencio domina la conversación. Y casi nadie domina el silencio porque casi nadie tolera el vacío.

Esto, junto con la respiración cuadrada que enseño en esta otra entrevista, es lo que daría como primer kit a alguien que se está iniciando.

Si quieres saber desde dónde comunicas tú

En diez minutos puedes descubrir qué arquetipo habita en ti, cuál es tu poder principal cuando comunicas y cuál es tu kryptonita.

Lo tienes en orathorix.com/test.

No es un test de personalidad. Es un mapa para que dejes de imitar a otros comunicadores y empieces a sonar a ti.


Jade Tchey · Guardiana Mayor · Orathorix

Próxima sesión · 20 jun

Masterclass gratuita

Plaza